La elegancia de Sanlúcar en una copa de vino
El suelo de nuestras históricas viñas de Balbaína Alta y el paso del tiempo en nuestras clases hasta llegar a la solera de nuestras bodegas hacen única a Manzanilla Gabriela y Manzanilla Pasada Gabriela Oro.
Manzanilla Gabriela
Manzanilla Gabriela es salina, delicada, yodada y mineral. Persistente y muy versátil a nivel gastronómico. De aroma punzante, destaca por su final seco, su intensa sensación de frescor y una acidez ligera que resulta irresistible en boca.
Nacida de uvas Palomino Fino de nuestros viñedos de Las Cañas y La Soledad en el Pago de Balbaína Alta y envejecida durante 6 años bajo un manto blanco de velo de flor, Gabriela posee la amabilidad de nuestra tierra y la intensidad del océano atlántico que arropa la ciudad. Una Manzanilla clásica, tradicional y sorprendente que aúna lo mejor de los dos suelos de Sanlúcar, el de la viña en los mejores pagos y el de la bodega, que le proporcionan una identidad icónica.
6-8°C
15%
Mariscos, pescados, arroces, embutidos.
Manzanilla Gabriela es un homenaje a la bailaora y cantaora Gabriela Ortega Feria, artista de raza y madre de una de las sagas más tradicionales de la tauromaquia, la de los Gallo. Nacida en Cádiz en julio de 1862, falleció en Sevilla en enero de 1919. Renunció a su carrera artística por su familia, al casarse con el torero Fernando Gallo. Tuvo seis hijos, tres varones y los tres toreros: Rafael, el reputado Joselito El Gallo y Fernando. Y tres hijas casadas todas con diestros: Gabriela, Trini y Dolores.
Una mujer de época, inmortal en el recuerdo de sus familiares y que ve pasar los años vestida de clásica Manzanilla, emblema de la máxima calidad que ofrecemos en Bodegas Barrero con sus seis años de crianza en botas de roble americano envinadas durante décadas.
Manzanilla Pasada Gabriela Oro en Rama
Procedente de las soleras de Manzanilla Gabriela, las soleras de Manzanilla Pasada Gabriela Oro se crían con sumo cuidado en toneles de 45, 50 y 55 arrobas de capacidad, durante un mínimo de 10 años bajo el sistema de Clases y Solera.
De producción limitada al objeto de conservar siempre su vejez, nos encontramos ante uno de los vinos más secos del mundo, por el efecto de su siempre presente velo de flor a lo largo de toda su crianza. Presente en algunas de las grandes salas de España, su presencia se vuelve imprescindible una vez que llega a las cartas de vino.
Muy fragante, intenso y persistente en boca, este vino perfumado embriaga nuestros sentidos para trasladarnos a Sanlúcar, al origen de los vinos de crianza biológica. A una tierra que abraza y que no deja indiferente a nadie.
8-10°C
15%
Mariscos, arroces, aves de caza, guisos marineros.
EDICIÓN LIMITADA
Manzanilla Gabriela en Rama 225 Aniversario
Selección exclusiva entre las mejores botas de la solera embotellada en rama con motivo del 225 aniversario de nuestras clases de vinos con mayor crianza, adquiridas en 1798. Manzanilla de viñedos propios en Balbaína Alta, criada en Banda Playa, Barrio Bajo de Sanlúcar de Barrameda.
La edición limitada Gabriela en Rama 225 aniversario cuenta con una ligerísima filtración que no impide que dentro de la botella pueda desarrollarse velo de flor, por lo que es importante mantener siempre la botella en posición vertical.
En nariz es albero, soleras centenarias de botas de roble americano sobre bajetes de piedra entre lozas, ladrillos antiquísimos y puro Barrio Bajo de Sanlúcar de Barrameda. Huele a crujía de bodega antigua, aquellas donde surgió al mundo el milagro de la crianza biológica, del velo de flor.
En boca es seca, sabrosa, mantecosa, fresca, sápida, salina. Tras el primer sorbo es muy amplia, con gran volumen. Persistente, intensa. Nos hace salivar, nos invita a seguir bebiendo. Su intensidad aromática es media alta con notas yodadas de marea baja frente a la reserva de la Biosfera que es Doñana, un perfume en el que cerrar los ojos y perderse.
El excepcional origen de Gabriela en Rama 225 aniversario son los viñedos propios en Balbaína Alta, pago histórico de marcado carácter sanluqueño, y unido a su crianza en botas de soleras del casco bodeguero del Siglo XIX de San Miguel en la Banda Playa de la ciudad de la Manzanilla, otorgan a esta Manzanilla de gran finura y elegancia.
