Nuestras viñas
en el Marco del Jerez
Para alcanzar una calidad excepcional en nuestros vinos es necesaria una tierra de cualidades extraordinarias. Las viñas de Bodegas Barrero se encuentran en el Pago de Balbaína Alta, uno de los mejores del Marco del Jerez.
En esta región privilegiada de pinares frondosos y colinas blancas madura la vida, bailando al son del viento de poniente. Aquí no existe la prisa, pero tampoco la pausa.
Las 110 hectáreas de viñedos avanzan a la velocidad que marca la tierra, siempre custodiadas por el océano atlántico, la amabilidad del sol gaditano y el río Guadalquivir.
Estas condiciones tan singulares, unidas al trabajo de nuestros maestros, hacen posible que las tres viñas de Bodegas Barrero obtengan, campaña tras campaña, el mejor mosto de la tierra.
Viña
La Soledad
La Soledad, junto a Las Cañas, supone el pilar de la producción de Bodegas Barrero. Las 50 hectáreas situadas en el Pago de Balbaína Alta establecen unas cualidades únicas al fruto y, posteriormente, al vino. La esencia de manzanilla Gabriela y el resto del catálogo parte de aquí, de esta tierra bañada por la luz del sol y la brisa atlántica.
Pero si algo distingue a La Soledad del resto de viñas del Marco de Jerez es su imponente casa palacio, fechada en 1876. Constituye un caso singular en el viñedo jerezano ya que esta residencia se encuentra separada de las instancias agrícolas. Las dependencias se disponen perpendicularmente al portal y fachada principal y las cubiertas se resuelven a dos aguas.





Viña
Las Cañas
La familia Barrero se hizo con Las Cañas en 1986 tras su compra a los entonces propietarios, los herederos de Miguel Sánchez Ayala. Es la viña más longeva de la firma y supone la piedra angular en la producción de los vinos. Sus 60 hectáreas situadas cercanas a La Soledad se caracterizan por su excelsa calidad y producción de mostos de gran finura y elegancia.
En cuanto a su edificación cabe destacar su gran tamaño, debido a las sucesivas ampliaciones realizadas a partir de un núcleo original, constituido por las actuales bodegas de crianza y la vivienda del encargado. El almijar quedó englobado a modo de patio central y hoy se encuentra porticado en tres de sus lados por galerías construidas en parte por pilares de fábrica y en parte por esbeltos pilares de forja, viguería metálica y chapa ondulada. Se mantiene en funcionamiento como lagar, realizándose el prensado de la uva con maquinaria moderna desde que se desmontaron los lagares antiguos.




